Construcción de piscinas: EPS vs Hormigón, ¿Qué es mejor?

Elegir el material adecuado para la construcción de piscinas es una decisión clave ya que influye en los costes, el diseño y el tiempo de construcción. Aunque el hormigón ha sido durante años el material elegido tiene una serie de inconvenientes. En cambio, el EPS ha ganado popularidad gracias a sus grandes ventajas prácticas. ¡Descubre todos los detalles!
Inconvenientes del hormigón en la construcción de piscinas
El hormigón presenta varios retos en el diseño y construcción de piscinas, desde limitaciones en la flexibilidad de formas hasta la necesidad de un mantenimiento constante. Estos son los elementos clave negativos que debes tener en cuenta:
- Rigidez en el diseño: Es complicado crear formas complejas o diseños personalizados sin aumentar el precio o el margen de tiempo de construcción. Además, dependiendo del emplazamiento de la piscina, es difícil ajustarlo.
- Retraso en la ejecución: El hormigón debe curar adecuadamente y necesita un determinado tiempo por lo que puede retrasar los plazos de entrega.
- Deterioro y aparición de desperfectos: Es fácil que aparezcan grietas debido a asentamientos del terreno o cambios de temperatura y humedad del agua.
- Necesidad de mantenimiento: Con los años requiere reparaciones constantes por lo que suelen aumentar los gastos de mantenimiento.
Construcción de piscinas: Ventajas del EPS frente al hormigón
Como ves, hay muchos aspectos mejorables. En el anterior post comentamos muchos de los beneficios de usar EPS en la construcción de piscinas. Hoy destacamos algunas de sus ventajas comparándolas con el hormigón:
Ligereza:
- El EPS es ideal para proyectos en terrenos con difícil acceso o que presenten limitaciones de carga como azoteas, cubiertas y otros emplazamientos.
- Los costes de transporte y manipulación en obra, en comparación, son menores.
Rapidez de instalación:
- Al tratarse de un material más sencillo de manejar, se necesita menos maquinaria y recursos, lo que agiliza el flujo de trabajo en obra.
- Al reducir significativamente los tiempos de ejecución, se optimizan los plazos de entrega y se mejora la rentabilidad.
Propiedades aislantes:
- A nivel térmico: El EPS ayudará a tus clientes a ahorrar en el consumo energético, agregando valor a tu propuesta.
- A nivel acústico: Minimiza ruidos hacia propiedades vecinas o viviendas próximas por lo que es una ventaja importante a tener en cuenta.
Flexibilidad de diseño:
- Su versatilidad facilita la ejecución de diseños únicos adaptándose, tanto a las necesidades de los emplazamientos como a las demandas del cliente final.
En definitiva, el EPS se posiciona como una alternativa moderna, eficiente y rentable frente al hormigón en la construcción de piscinas. Si buscas agilizar tus proyectos y garantizar resultados duraderos, el EPS es, sin duda, la mejor opción. Puedes ofrecer ventajas competitivas a tus clientes en cuanto a diseño, tiempo y costes. Contáctanos para conocer cómo podemos ayudarte a implementar este material en tus proyectos de piscinas.